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23/3/14

IV Foro de la Mujer: Tejiendo Redes Contra la Violencia ¿Por qué la víctima es víctima?

Bienvenidos al Sitio Web www.informanet1.com Director General: Erasmo Martínez Cano… Comentarios y sugerencias: Editor: Erasmo Martínez / Javier Tlatoa ( portal@informanet1.com ) ( erasmocano@gmail.com ) Informanet Videos



Segunda parte
Por Héctor Medina Varalta

El ser humano firma con su conducta el manifiesto de sus convicciones.

Dr. Juan Jacobo Muñoz Lemus       

Guadalajara, Jalisco. En el marco del XVI Congreso Internacional Avances en Medicina 2014 Hospital Civil de Guadalajara se llevó a cabo el IV Foro de la Mujer, los temas que se abordaron fueron: ¿Por qué la víctima es víctima?, llevada a cabo por el Dr. Juan Jacobo Muñoz Lemus, con postgrado en psiquiatra forense Guatemala, postgrado en Medicina Legal, con formación de psiquiatría de enlace tanto en la Universidad de San Carlos en Guatemala, así como en la Escuela de Ciencias Psicológicas, jefe de psicología y psiquiatría del Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala, Departamento de psiquiatría y salud mental de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Representante de Guatemala en el Fondo de Población de las Naciones Unidas para Programas de Atención Integral de Violencia Sexual de Guatemala y Centroamérica entre otros.
El Dr. Muñoz expresó su agradecimiento a esta ciudad y a los Hospitales Civiles y propuso unas ideas, que de alguna manera pueden servir de reflexión.
Conductas antisociales
Estoy enterado que el congreso estuvo muy orientado a las consecuencias cardiovasculares, yo quisiera que no nos quedáramos atrás; lo que yo espero con esta conferencia es poder llegar a sus corazones. ¿Por qué la Víctima es víctima? Tenemos que entender la victimología en una dirección comprensible para todos. Necesitamos conocer y comprender a la víctima para poder entenderla en su situación, si no hacemos eso, vamos a empezar a utilizar parcialismos o ha reconocer las situaciones desde ciertos ángulos que no integran la persona. Por supuesto, todo lo que digamos en el foro, pues no hay nada que no esté dicho. A fin de cuentas, no hay nada nuevo bajo el sol. El problema no es saber las cosas, sino saberlas aplicarlas. Sabemos bien que el ser humano no fracasa porque no entiende, sino porque no se hace caso. Todos sabemos lo que nos conviene. Todos sabemos lo que está bien. Todos entendemos perfectamente cuáles son los límites de las cosas. El ser humano tiene cierta tendencia a querer e imponer los límites, más que a respetarlos. Esa es una visión realista, madura, oportuna, productiva, ética, amorosa, impugnativa y solidaria, que los seres humanos tienden a descuidar en nombre de funciones egoístas, desproporcionantes, intolerantes, maladaptativas y, por supuesto, antisociales.
El 97% de los violadores sabe perfectamente lo que está haciendo
En primer lugar, tenemos que darle una dimensión humana a la víctima; debemos renunciar a los fragmentos de un ser humano, ya no debemos seguir viendo a las personas por partes. Y esa dimensión humana tenemos que combatir un elemento fundamental: la ignorancia respecto a tantas cosas que están teniendo un papel, y para no caer en la tentación de ideas preconcebidas, de qué las cosas se explican por una causa. Las relaciones de causa y efecto en las cosas humanas son imposibles. todas tienen unas vertientes. Tenemos que entender cuántas cosas se juntaron para que un fenómeno se diera. Por lo tanto, tenemos que valorar íntegramente al ser humano. Obviamente tenemos que decir de entrada que no es fácil ser una víctima porque está forzada la violencia. La violencia es violentar un límite, que quien lo hace, básicamente lo conoce. En caso contrario, no lo harían a escondidas, no protegerían su identidad, no buscarían el secreto de sus víctimas, pues muchas veces se alega que quién actúa violentamente padece un trastorno mental. Tal vez es importante decir que sólo el 3 por ciento de los delitos son cometidos por personas con trastornos mentales. Esto quiere decir que el 97 por ciento restante sabe perfectamente lo que está haciendo.
Oportunidad, ira, poder y sadismo
Los componentes de la violencia o del delito son múltiples: violencia intrafamiliar, violenta íntima, violencia contra la mujer o como quiera llamársele, existe una oportunidad: el espacio se da. Hay quien aprovecha esa oportunidad; no lo hace en la calle, lo hace en su casa, por poner un ejemplo. Además para tener esa desproporción intolerante, se necesita estar muy enojado por razones diferentes: complejos, miedos, prejuicios, entre tantas cosas, la oportunidad se le suma a la ira, pero existe un espacio de poder, y ese poder es lo que da la posibilidad. Debemos de entenderlo de esa manera, y cómo la actuación del agresor termina siendo exagerada e innecesaria, ya no hace falta tanto, pero sí se sigue siendo, hablamos de una conducta sádica, en el gusto de ver a su víctima más sometida, cada vez más denigrada, cada vez más minimizada, cada vez más invisibilizada. Entonces tenemos cuatro ingredientes: oportunidad, ira, poder y sadismo. El tipo de delito, obviamente está relacionado con la víctima. Por otra parte, la víctima está siendo escogida para el delito que se va a cometer contra ella. El agresor la escoge usando la psicología: la ve vulnerable, se da cuenta de sus recursos económicos, sus opciones, quien la protege, que la desprotege dónde vive, cómo vive. Entonces caemos en un territorio de qué hay víctimas de todo tipo; hay víctimas inocentes obviamente como los niños que se destacan por su inocencia, las víctimas imprudentes que se exponen de alguna manera, hay víctimas voluntarias que a veces sorprenden por las cosas que están dispuestas a hacer, incluso, hay víctimas provocadoras. Pero lo importante aquí, es que la palabra capital es víctima, independientemente de las características de la persona nadie tiene derecho a victimizarla. Si una niña de 15 años viene conmigo y me dice que quiere acostarse, ¿cuál es mi responsabilidad como adulto?, pues preocuparme y decirle que no, buscar a sus padres. 
Más de la mitad de las latinas son víctimas de violencia en el hogar
En alguna medida puedo decir que todos los niños son nuestros hijos, a cada menor de edad lo deberíamos de cuidar igual y no aprovecharnos porque es travieso, porque es inquieto, provocador, ya que uno no sabe a qué se deben esas conductas. Entonces, juzgar a las personas sólo por sus actos puede ser muy prejuicioso y muy sesgado. Algunos datos relevantes, el alcohol, por ejemplo, 50 por ciento de los actos de violencia tienen licor incluido. Entonces, es un factor de riesgo. La gente no sabe dónde está el límite de si aquello fue violento o fue parte de la naturalidad de un sistema. Sabemos que la naturalización de la violencia existe, hay muchas cosas que se entienden como validas cuando no lo son, pero así se ha ido formando el concepto ancestralmente. Se supone, de acuerdo con lo que se a investigado más de la mitad de las mujeres latinas han sido víctimas de violencia en sus hogares, lo cual convierte en un problema de salud pública, porque hay un severo obstáculo en el desarrollo de las comunidades, a partir de sus personas gracias a esas vivencias de violencia. Se a estimado un año de vida perdida en mujeres por cada cinco años de vida saludable cuando son víctimas de violencia. Es decir, de cada 5 años se está perdiendo uno de su vida productiva. De hecho, se piensa y se sabe que las mujeres maltratadas son menos productivas. De alguna manera están más ocupadas tratando de ocultar sus heridas, cuidándose porque están siendo intimidadas, viendo cómo su autoestima decrece, teniendo comportamientos mal adaptativos como la sumisión, comportase de manera inestable, cosas que de alguna manera están favoreciendo, que el agresor pueda perpetrar su maltrato.
Las mujeres no toleran las relaciones agresivas porque son patológicas
Incluso los niños, aunque no sea directamente contra ellos, son capaces de reflejar  la violencia. Según estudios, el 65 por ciento de los hijos de madres golpeadas repiten por lo menos un grado en la escuela. Requieren de atención médica de niños que no son maltratados y abandonan la escuela más tempranamente. Existen ciertos padecimientos evidentes y clínicos como la depresión, el estrés posttraumático, el abuso de sustancias, las posibilidades de homicidio. Las cárceles de mujeres están llenas de ellas porque tuvieron que defenderse en algún momento de un agresor y que las autoridades no abordan el tema de la defensa propia. Los sistemas todavía tienen poco criterio, poco juicio y poca sensibilidad para entender que hasta el derecho de defenderse está siendo vedado, en muchos casos, a las mujeres. Cuando una persona se siente acorralada, tiene una salida: defenderse de su agresor a toda costa. Todo esto tiene sentido. Hablando de violencia doméstica o violencia en el hogar, si una persona es agredida en la calle, es lógico que vaya corriendo hacia su casa, pero si la agreden en su casa, ¿a dónde corre? No tiene a dónde ir. Hay una serie de elementos, que la persona está considerando y que nosotros también debemos aprender a considerar para darle valor a ciertas conductas, que a ojo vista pudiera parecer muy desproporcionadas y muy lógicas: "Yo jamás haría algo así", pero realmente son conductas desesperadas.
En el tema de la violencia doméstica, hay muchos aspectos culturales que se tienen que tomar en cuenta. la construcción de la identidad no es una casualidad, uno no nace con identidad, se va armando, es un resultado, se está construyendo a partir de estímulos, que van a instalarse en una biología que inevitablemente a todos nos pertenece.
¡No más violencia hacia la mujer!
Las mujeres no están pasando por estas cosas porque les gusta, no son enfermas mentales o tienen trastornos de personalidad; habrá casos muy esporádicos, pero la gran mayoría son mujeres comunes y corrientes con opciones en su integridad original muy saludables, pero sometidas a situaciones de temor y de control; atrapadas en sistemas en donde la falta de apoyo es lo más importante, no tienen opción... A las mujeres les puedo sugerir tranquilamente que no está mal enamorarse, pero si está mal necesitar a un hombre. La socialización va estableciendo normas y principios en los que uno aunque no se crea, de todos modos funciona. Dentro del género, se van asignando rasgos a hombres y mujeres, y cada uno sabe por dónde tiene que ir. Digamos que el ser humano es el protagonista de la obra de su vida, y esa obra necesita un escenario; ese escenario es la sociedad, y el argumento de la obra es la cultura, y la cultura son todos esos elementos: las normas, preceptos, prejuicios, valores, dogmas, que de alguna manera todos estamos siguiendo. La identidad de género es una convicción, el ser humano firma con su conducta el manifiesto de sus convicciones, de qué estoy convencido, eso es lo que hago. Por esa razón para conocer a una persona, no basta platicar mucho con ella, mejor véanla vivir, y van a saber de qué cosa está convencida. 
Estamos hablando básicamente de un abuso de poder. Digamos que las cosas pasan porque pueden pasar, se podía decir: "yo abusé de la posibilidad y ahora soy un abusador del poder". 
A la vivencia hay tratar de convertirla en evidencia
Hay un terreno donde caen muchas mujeres, que es el de la indefención aprendida, los estereotipos de mujer les van cortando las alas, les dificulta la posibilidad de crecer, esos estereotipos de mujer son caldo de cultivo para ser agredidas. La mujer tiene una educación, que incluso le impide la posibilidad de ser agresiva-defensivamente. Deberían defenderse, sin embargo, está vedad la posibilidad. Hay muy pobre capacidad de respuesta asertiva donde lo positivo de la mujer en nuestras culturas es limitado. Por lo tanto, la posición social de las mujeres son de menor privilegio que el de los hombres, que se sienten con mayor libertad de atacar. La agresión es un delito contra toda la persona: no se violan vaginas, se violan mujeres, así como violan todos sus derechos, las minimizan psicológicamente, las obligan a pensar de cierta manera. Cuando vamos a los tribunales, los jueces están más contentos cuando hay heridas evidentes, cuando sangran mucho o los golpes provocan alguna incapacidad. Pero si la cosa es psicológica, la gente tiende a no creer, porque todo lo psicológico se traduce en vivencias. De hecho, el trabajo nuestro como forenses en el área de psicología y psiquiatría es: a la vivencia tratar de convertirla en evidencia a partir del conocimiento científico que implica la psicología y la psiquiatría. Esto quiere decir, que hay que convencer a los jueces que esto es violencia. Además, cualquiera de nosotros a escuchado que cuando violan a una mujer algo hizo, de alguna manera se lo merece.
Secuelas
Las víctimas son las que nos están dando con el perfil del agresor, es la que mejor lo conoce porque es con quien se atrevió a dar la cara. Cuando uno platica con un agresor parece convencernos de que es una buena persona. Entonces, muchas veces el testigo de una violencia es la víctima y pasa de ser víctima a testigo y nadie puede opinar porque nadie está presente porque el otro se cuida de estar realmente a solas con su víctima para poder agredirla como le gusta hacerlo. Una agresión es un atentado contra la identidad, integridad y contra la dignidad de la persona y, por supuesto, un obstáculo para el desarrollo porque la está obligando a vivir situaciones contra las que no está preparada y es una persona que está sufriendo. Por lo tanto, hay secuelas, no sólo en la persona, sino en la colectividad y en el medio. La mujer entonces inscrita en un tono más amplio, se convierte en un ente social que no participa en el desarrollo de una comunidad. El entorno social tiene que funcionar y ofrecer apoyo, si fallan las estructuras sociales, y si las instituciones mienten con respecto al tema de la violencia, obviamente todo se vuelve más complicado porque se niega el problema, se rehúsa el apoyo y todo parece estar a la cronificación y la gente lo percibe. Esta es una máxima que espero que a nadie se le olvide: "Todo ser humano valora el estrés con sus recursos, no sólo psicológicos, sino sociales, económicos, educativos, familiares o de cualquier tipo."
La víctima también es víctima de la sociedad
La mujer y la víctima en general, tienen su vía crucis; una persona es víctima porque le pasó algo, pero vuelve a ser víctima por la respuesta que le dio a la sociedad ante lo que le sucedió, y vuelve a ser víctima cuando queda con estigmas: después de todo el proceso social que tiene que atravesar a partir de haber sido descubierta su victimización. Por supuesto, hay secuelas como consecuencias negativas que va dejando todo hecho traumatogénico, es decir, la acción del agresor. El trauma es la forma en la que quedó la persona después del acontecimiento y pueden haber consecuencias a corto, mediano o a largo plazo, por citar un ejemplo, a una chica la violan a los 15 años, tiene una crisis de estrés agudo. A los 18 años se le acerca un joven y le pide ser su novio. Ella se asusta y reacciona mal. Digamos que aceptó al novio y se casó a los 22 años, el ahora esposo quiere tener relaciones sexuales con ella y ella no puede. Después de ocho años de la violación aparece una secuela, sin embargo, a fin de cuentas logra tener relaciones sexuales, tuvo una hija. Un día la hija cumple 15 años y empieza a tener novio, la madre se atormenta, le empieza hablar mal de los hombres, le prohíbe salir a la calle y tiene una crisis. Ahí está teniendo otra secuela. Esto quiere decir, que la huella del agresor bota a patadas una puerta que estaba cerrada y que tenía que estarlo, y que al quedar abierta de par en par, por ahí puede pasar cualquier cosa, hay memoria traumática. Entonces, el conflicto actual es el conflicto antiguo como la llave es a la cerradura-concluyó.         



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26/2/11

Exposición “Pérdida de la luz” de Rosalba Espinosa

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Por Héctor Medina Varalta 

El viernes 29 de enero, se presentó en El Museo de Las Artes de la Universidad de Guadalajara la exposición de Rosalba Espinoza: “Pérdida de la luz”. La artista conmovió al público con sus obras. Dolores Garnica, una de las ponentes expuso que: Pintura no es pintura. Pintura es arte y el arte es una idea. Un asunto mental. Resulta cuando se contempla, cuando se vibra se entiende y se pregunta. Rosalba espinosa es una artista visual contemporánea. Su pintura es una reflexión surgida de un impulso imparable que resulta impulso imparable en quien observa su obra, allí reside su esplendor. Conmueve, consuela alivia, zarandea, destruye y construye algo en quienes la miran porque su obra es ella. Rosalba es el lienzo, la pintura, el pincel, la espátula y la artista que no se cansa y que pinta y pinta y pinta sin parar porque ese es el lenguaje que la describe. Rosalba Espinosa es pintura que descubre el asombro de la mirada de un niño, su tristeza arrolladora, su destrucción e incluso su renacer como una mujer nueva. Regresa a la inocencia a quienes la perdieron desde su trazo y en quienes observamos su obra. Su pintura no es sólo una imagen, también es una letra, una cifra, un periódico, desnuda a la pintura incluso de sus materiales más clásicos. Se rebela.

El peor de los crímenes: la indiferencia ante la pedofilia
Las palabras de Garnica fueron  verdaderamente crudas, pues no sólo señalo a las autoridades y la Iglesia, sino a la misma sociedad.
Rosalba es la artista que nos enfrenta a la maldad extraordinaria de una mirada de status religioso, quien da la cara y nos vulnera frente a una serie de curas culpables de tan iconográficos. Funda una situación personalísima de un algo que nos parecía ajeno: la pedofilia es un tema que duele más frente a lo creado y que resulta conmovedor: ante el arte no hay nada que hacer. Rosalba Espinoza nos cuenta miles de historias en pintura, instalación y video para que contemos nosotros nuestra propia historia: es un lazo que nos unirá a ella desde lo más profundo. En ella nos reconoceremos.  Y es que frente al espejo no hay otra opción. La pintora crea el reflejo donde para verse requiere algo de esa fuerza interna resistente a la llegada o huída de uno mismo. Esta obra visual es también de un espejo donde se comparte el hallazgo: somos niños violados pero también violadores. Lo somos porque todo lo que compone nuestra identidad es también historia de los otros. Por el día que no hablamos cuando vimos, el instante en que no nos importó, incluso en la que pasamos las páginas del periódico para no enterarnos de las malas noticias, cuando dijimos “Hay menores deseándolo, incluso si te descuidas te provocan”, cuando nos dejamos vencer; cada palabra lastimosa que permitimos nos une. Somos niños violados y violadores aunque duela.
 
Despierta, ¡oh!, sociedad.
Y como si los niños y niñas que son abusados sexualmente hubieran hablado por boca de Garnica, ésta expuso: Así este espejo donde hay que contemplarse cerrando los puños. Cada día uno de nosotros desaparece en Jalisco. Cada día uno de nosotros sufrimos maltrato. Cada día lloramos sin cesar abrazados a un juguete. Cada día algo nos sangra. Cada día nos rompen el alma. Rosalba Espinosa une nuestra esencia en el otro. Ella interviene sus lienzos para encontrar esas venas, esas grietas que resultan de nuestro lamento y de nuestro grito para después consolarnos en cada trazo, en cada idea, en cada color y en cada pincelada. En blanco, azul y amarillo en fondo oscuro. Este alivio para el cuerpo desgastado de tan pequeño, para la inmensidad de la fractura en el espíritu de cualquiera a quien le han robado la inocencia. Cuadro a cuadro y hora tras hora Rosalba resulta bálsamo para ese vacío que se expande con los años, esa ansiedad que carcome y destruye cualquier indicio de humanidad. Ese crimen que se esconde en una caricia. Ese golpe fatídico tan suave como doloroso, lastimero y violento. La pintura de Rosalba es desahogo duro, pesado, solidario y exquisito. Es un golpe y un abrazo. Es verse en el otro.

El arte pone luz en la oscuridad

La pederastia y abuso a la niñez son lacras sociales que ninguna sociedad puede ni debe dejar de condenar, pues sus efectos además de un abuso imponderable y brutal en la vida de personas concretas, lastiman e invaden infectando el tejido social. El cuidado y protección a las y los menores es uno de los derechos humanos elementales, requisito indispensable para la salud de las comunidades. Pero, ¿qué debemos hacer ante la existencia de un fenómeno de tal nivel de barbaridad? ¿Cómo debemos combatirlo? ¿Cuáles medidas serán necesario tomar para erradicarlo y a quiénes debemos de acudir para garantizar ni que quede impune ni se siga repitiendo?
La cultura, la educación y el respeto a la integridad y el florecimiento de la vida de quienes somos semejantes y de nuestro entorno, son tareas que nos corresponden por igual, tanto en el plano individual, íntimo y personal, como en el ambiente de la familia inmediata y extendida, pero también más allá, en el horizonte mismo de los grupos sociales: a los que pertenecemos y los que nos son extraños, pues nadie es, ni puede ser ajeno a la vida en sociedad y las acciones de uno siempre encuentran una forma de incidir y afectar al resto, tanto para bien como para lo contrario.



Lucha contra la pederastia
Y es aquí en donde el papel del Estado es fundamental, porque una de sus funciones superiores consiste precisamente en fungir como garante del pacto social y ser un punto inamovible de referencia, estabilidad y confianza. El Estado es, desde tal perspectiva, la valla de seguridad que impide el desborde—aun sea ocasional—de las mareas cuando los otros mecanismos fallan en  impedir que algunas personas, familias o instituciones pierdan el balance y vayan más allá de los límites de la sanidad y de la cordura.
La lucha contra la pederastia nos involucra a todas y todos, sí, pero el Estado y sus instituciones llevan el estandarte y dirigen las acciones concertadas para mantenernos alertas, impedir daños y proteger a quienes más lo necesitan. Las niñas y los niños nacieron para ser felices, y nuestro deber—ciudadanía y gobierno—es lograr que así suceda. ¿Podrá haber una tarea más elevada?

Para el Gobierno del Distrito Federal, sin duda, es la fundamental, la que da sentido y razón de ser a todas sus acciones.
Por último, Garnica concluyó: reconocemos el valor civil y artístico de la pintora jalisciense por expresar con su arte, sin panfletos, ni estridencia, un tema tan doloroso como repudiable, por conseguir expresar en la mirada de quienes son abusados (sexualmente), la tristeza y el sufrimiento que no debemos ignorar. Y porque al final el arte también es una forma subversiva de luchar.

Combatiendo la pederastia
Por su parte, otra de las ponentes, Angélica de la Peña Gómez expuso que el victimador o agresor tiene que estar permanentemente en tratamiento psiquiátrico, aún cuando salga de cumplir una condena; esto es necesario. Así mismo, se están diseñando distintos sistemas de control, que evidentemente pasan por la voluntad estricta e indispensable del agresor para que permita  efectivamente y se proceda en este control, tanto en medicamentos psiquiátricos que bajan la libido hasta otros tipos de situaciones mucho más drásticas. Pero siempre, donde se está implementando este tipo de controles médicos más allá de la psiquiatría pasan por la voluntad de la persona para proceder de esa forma. Entonces, estamos frente un asunto muy grave. Cuando hablamos de que la persona agresora tiene que estar permanentemente en tratamiento psiquiátrico es una cuestión grave, las autoridades tienen que establecer todos estos mecanismos para que estás personas sigan en tratamiento. Otro problema grave que enfrenta la sociedad, es que cuando estamos frente a una Comisión de Delito, si la ley no está claramente definida puede haber una gran injusticia. Por eso es muy importante definir cada uno de los pasos, y distinguir que no es lo mismo en cada proceso, por ejemplo, en el caso de la pornografía infantil, quien engancha a una criatura y tiene relaciones sexuales con esa niña, niño o adolescente, no es lo mismo el que está filmando como el que vende ese producto. Es decir, tenemos que hacer una definición de tipos de delitos, cuántos son graves, en qué contexto, cuáles no son graves y cómo hay esta interrelación o definir con toda puntualidad los agravantes cuando la persona es cercana a la víctima, sea niña, niño o adolescente y en esa cercanía de  confianza pueden entrar desde familiares, vecinos, maestros, guías de BoyS Scouts, maestros de natación, ministros de culto, etc., etc. Desafortunadamente quienes padecen este tipo de parafilia buscan o están trabajando cerca de niñas y niños. Por esta razón debe de haber una gran vigilancia, una enorme normatividad para impedir que las niñas y los niños estén solos con estas personas.   




20/12/10

Pastor gringo acusado de violar a una niña en Puerto Vallarta

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Por: Miguel A. Infante  Villegas
En la colonia Mojoneras, una zona marginada de Puerto Vallarta, un pastor del Ejército de Salvación está acusado de violar a una niña de cuatro años, aprovechando que la madre trabaja y que muchas familias de ahí necesitan la ayuda que la organización estadounidense les brinda en forma de alimentos.

PUERTO VALLARTA.- Una niña de cuatro años fue violada por un pastor y representante del Ejército de Salvación, organización de origen estadounidense que se dedica a impartir instrucción religiosa y dar alimento a los pobres.

En esta ciudad, sus actividades se concentran principalmente en la colonia Mojoneras y otras zonas marginadas, donde radican muchas personas dedicadas a la fabricación de ladrillo o a la albañilería. La mayoría de las calles son de tierra y en esta época de lluvias están encharcadas y expiden olores nauseabundos.

Para tratar de contrarrestar la desintegración familiar y las adicciones, aquí funciona un Centro de Integración Juvenil.

Una de las habitantes de Mojoneras, la señora Irma Andraca Rodríguez, cuenta que al igual que otras madres de familia que trabajan, decidió llevar a su hija de cuatro años a la sede del Ejército de Salvación, donde le dijeron que podían cuidarla, darle comida y llevarla a la guardería cercana. Cuando ella tomó esa decisión asistían ahí entre 10 y 15 niños.

Sin embargo, al paso de los días notó cambios de comportamiento en su hija: le preguntaba con frecuencia si ya no la quería y si la iba a dejar de besar. Mucho más se alarmó al encontrar vellos púbicos en la ropa interior de la niña, así que en una conversación con ella logró que le contara los abusos de que era objeto.

La menor señaló sin dudas al pastor Mario Latabán Ramírez, alias El Capi, como autor de los ataques sexuales.

El sujeto aterrorizaba a la menor diciéndole que si le platicaba de los ataques a su mamá, ésta ya no la iba a querer ni le iba a dar afecto. Además, amenazaba con matarla.

Incluso, la niña le dijo a su mamá que el pastor le puso ropa blanca, una corona y un velo como si fuera novia, antes de abusar de ella.

El pasado 13 de agosto la señora Andraca Rodríguez presentó la denuncia de hechos en la delegación de la Procuraduría General de Justicia del estado y logró que la averiguación previa se integrara con rapidez.

Sin embargo, a la medianoche del 14 de agosto se realizó un careo y la menor se intimidó frente al agresor: guardó silencio y se retrajo en una esquina, presa de temor y nerviosismo.

Con los escasos datos obtenidos, la agente del Ministerio Público para Delitos Sexuales, Blanca Jacqueline Trujillo Cueva, logró integrar la averiguación y la consignó al Juzgado Segundo Penal. Pero ahí la juez Laila Adriana Cholula Villa, negó inexplicablemente la orden de aprehensión contra Latabán Ramírez con el argumento de que no se había acreditado su personalidad.

Irma Andraca se pregunta cómo se pretendía en el juzgado que una niña de cuatro años proporcionara en un interrogatorio las fechas en que había sido violada.

Por eso, a pesar del primer descalabro jurídico, la señora consiguió más testimonios, con los que se pudo establecer que la niña únicamente estuvo sola con El Capi en la casona ubicada en la calle Sonora 232 o 332 (la señora Andraca no recuerda exactamente la dirección en el momento de la entrevista).

En ese edificio, que se utilizaba como guardería, el pastor del Ejército de Salvación primero le dio instrucción religiosa a la niña y después la llevó a la parte alta, que normalmente se utilizaba como dormitorio.

Luego de conocerse este caso, otros niños que asistían a clases de religión a cambio de que les entregaran bolsas de frijol y azúcar señalaron que también con ellos ha incurrido en tocamientos Latabán Ramírez.

El expediente del caso, al que tuvo acceso este reportero, indica que se está integrando nuevamente la averiguación para solicitar la orden de aprehensión contra Mario Latabán.

Peligro de impunidad

Fuentes consultadas en el Ministerio Público negaron que haya presiones o influencia externa para favorecer al acusado, pero reconocieron que la noche del careo entre 10 y 20 personas de su congregación se presentaron para apoyar a su pastor. "Es un santo", decían de él, según ellos porque les da alimentos a muchas personas.

"Es un santo del diablo", dice la señora Andraca de Mario Latabán, y afirma que sin importar que tenga apoyo y mucho dinero "de los gringos", ella tiene los principios y sobre todo la valentía para enfrentarlo y continuar con el juicio hasta el final.

Además, los testimonios de unas gemelas que asistían a las clases de religión, aunados al de otras personas, sirvieron para robustecer la denuncia por violación.

De todas formas, la madre de la niña agredida dice que no va a dejar de pugnar por que se haga justicia y Labatán Ramírez pague con cárcel su delito. Y señala que hay otras víctimas, pero que no han interpuesto denuncias.

La entrevistada está consciente de que ahora sólo cuenta con el apoyo total de otra vecina cuya hija también fue víctima de El Capi, quien "la manoseó y le agarró las nalgas" cuando estaba comiendo.

De hecho, dice que algunos colonos las miran con recelo por denunciar al pastor, ya que temen que nadie les dé alimentos si El Capi va a la cárcel. "Eso es puro interés", señala, aunque en seguida admite que al principio ella creyó en Latabán y se acercó para pedirle consejos y ayuda espiritual.

Ahora está preocupada porque, si bien reconoce que las instancias oficiales están atendiendo el caso, dice que El Capi es de Guerrero y quizá pueda evadir la justicia refugiándose en su estado. Por eso presentó una queja en la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco y desde que hizo la denuncia también lleva a su hija al DIF municipal para que le brinden terapia, ya que manifiesta una conducta inusual.

Desde que se conocieron estos hechos, el Ejército de Salvación desocupó la casona donde presuntamente se cometió el delito y sólo atiende en su sede.
El presente articulo fue publicado por la revista proceso  No.1666
Me dirijo a ustedes ya que la justicia ha sido comprada, pero ustedes no checan las instituciones? están cantando y pidiendo dinero en las tiendas de puerto Vallarta Jalisco, y Nuevo Vallarta Nayarit, insultando a la sociedad, a ellos ya lo olvidaron y mi hija que? No sean cómplices soy madre y no les deseo a nadie esta situación apoyando esta aberrante acción?.
 La institución no cuenta con registro del INSTITUTO JALISCIENSE DE ASISTENCIA SOCIAL en Jalisco (IJAS) no esta afiliado en Jalisco.
TEL. IJAS EN GUADALAJARA
013338195300
Gerencia asistencial
No es reconocido por el DIF
TEL DIF Puerto Vallarta 01322 2259936
Ext 104 presidencia
Que salgan de sus tiendas no deben tener a esas instituciones apoyándolas.
Atte.
Irma Andraca
Puerto Vallarta, Jalisco.


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