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15/10/10

Víctor Manuel Pazarín, poeta aldeano

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Por Héctor Medina Varalta

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El tema no se elige. Eso es lo que ni el público ni los críticos comprenden. El secreto de las obras maestras está precisamente ahí; en la concordancia entre el tema y el temperamento del autor.
G. Flaubert

El último libro que ha publicado el escritor y poeta Víctor Manuel Pazarín es Ardentía, un poemario escrito en prosa que se escribió aproximadamente en el 2002. “La prosa es muy difícil de lograr, tanto en narrativa como en poesía”, pero Ardentía es a la vez es un cuento y una historia, “contada y cantada”. Este texto cuenta y canta poemas de amor; “de algún modo una historia de relación de una pareja en la que interviene directamente en la voz del varón quien se supone escribe los textos”, dice su autor.
De acuerdo al poeta, es un libro que tuvo una suerte muy interesante, ya que un editor argentino que dirige el sello editorial Doble Sol en Argentina, había leído unos escritos de Pazarín, “sobre todo narrativa y ensayos” y por Internet. “Me dijo Hoffman que le gusta mucho lo que escribía, y que le parecía atípico a lo que él lee de autores mexicanos y me pidió que si tenía algo para que lo editaran en Argentina”. Pazarín recordó que tenía un poemario guardado mucho tiempo en el cajón.
Entonces, le dijo al editor: “Léelo y tú sabes lo que se hace”. Se decidió publicarlo, y el poemario se imprimió en diciembre pasado, pero apenas se presenta este año.

Bitácora amorosa
El poeta asegura que el poemario está tan bien estructurado y que “no tiene relación con la tradición mexicana en lo que respecta a poesía podrían algunos pensar que es un libro decadentista”, como autores del siglo XIX en la vida cultural francesa, “lo cierto es que es un poemario que solamente nació como una especie de diario” —advierte Víctor Manuel. “Cabe mencionar —añade el poeta de Zapotlán— que cada noche escribía un texto para salvar mi angustia y el trabajo terrible que yo tenía; y hay una relación, que de algún modo es una especie de bitácora amorosa”.

La poesía en México
Según Pazarín, México es una tierra de poetas. “Creo que si uno piensa en México, va a pensar en poemas. Obviamente que hay otros países que se pensarían que son más bien narradores. Pero México esencialmente es rico en poesía. Yo no creo —complementa—aquello que debajo de una piedra hay un poeta, más bien hay muchos que escriben poemas, pero no poesía. La poesía es muy complicada, es muy difícil encontrar la poesía y que ésta colinde a ser con cada autor”.

La poesía es misticismo
Para Víctor Manuel Pazarín la poesía es una experiencia mística, en cualquiera de los tipos de mística que pueda haber, porque hay mística erótica. “Siempre dedico —señala— mi obra poética a ese Ser que ilumina, para mi la poesía me descubrió a Dios y siempre estoy pensando en que estoy trabajando para Él. Suene como suene esto, no me interesa, siempre es una forma de trabajo que yo hago”.
El también periodista y autor de la novela Cazadores de gallinas afirma: “Ni siquiera siendo albañil, ni siquiera siendo poeta, diseñador en algún periódico o periodista se puede vivir holgadamente. Yo creo que la mayoría de los mexicanos por una situación que venimos arrastrando desde hace muchos años y la situación económica cada día está peor, la crisis por la que atraviesa nuestro país está rompiendo con todos los paradigmas establecidos y por establecerse. Ya es muy complicado ejercer cualquier oficio en México. Por obvias razones, la poesía es un tanto marginal, no deja oportunidad, ni tampoco es para vivir, es para vivirse, pues un poeta profesional no puede vivir de eso”.

Vida rica en experiencias es la esencia de la poesía
Pazarín no cree en los premios, excepto cuando traen un jugoso monto económico. Hay mucha gente en el país que se dedica a cazar oportunidades de concursos, sin embargo, él cree que “al poeta no lo hacen lo premios. Al poeta lo hace su obra y también lo hace su vida interior que tenga. Yo no creo en los premios, ni el que haya ganado más concursos es mejor poeta. Yo creo que el que hace un poema aunque así sea uno la vida, ese es el poeta”.
Sin embargo, por otra parte, considera que se ha estigmatizado mucho la vida del poeta, en estos países en los que se vive de lo que se puede, uno puede desarrollar otros oficios; y la poesía es una cosa íntima. “La vida trágica —concluye— de los poetas es un asunto muy romántico. Yo no creo que uno deba tener una vida trágica para convertirse en poeta, simplemente se debe tener una vida rica en experiencias porque esa es la esencia de la poesía”.  

Trayectoria
En estos últimos 25 que Pazarín ha estado escribiendo y publicando, en los últimos 15 años han aparecido diez libros. Esencialmente él cree que hay unos cuantos solamente a los cuales se refirió durante la entrevista: un poemario que se llama La medida (1995), un libro de periodismo titulado Arreola, un taller continuo, que también apareció en el mismo año, una novela: Cazadores de gallinas (2008). Y el poemario Ardentía, que se publicó en Argentina el año pasado.  
Cabe resaltar que en Sesión Solemne conmemorativa del 477 aniversario de fundación hispánica de Ciudad Guzmán, Víctor Manuel Pazarín Palafox, oriundo de este terruño, recibió la presea al Mérito Ciudadano 2010 que entrega el gobierno municipal a aquellas personalidades que con su trabajo, conducta y dedicación han dignificado al pueblo del sur de Jalisco, Zapotlán. Actualmente publica artículo, ensayos y crónicas en La Gaceta de la Universidad de Guadalajara. Mantiene un blog en Internet: Barcos de papel: http://victormanuelpazarin.blogspot.com/.




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1 comentarios:

Taller de matemáticas/teresa maraveles dijo...

Antes que nada paz y bien, son mis deseos para todos. me parece una forma de ver percibir y expresar la poesía por parte del maestro Pazarín, un tanto rescatadora del concepto real de la poesía, pues efectivamente se ha perdio el romanticismo, y algo que me mueve a elogiar es el hecho de que el autor no utiliza romantisismo cursi o empalagozo. Deseo deseo también que a pesar de los logros, premios y todo lo que pueda acumular el autor jamás sepulte la obra el concepto del maestro Pazarin.
Con cariño y respeto Teresa Maraveles.