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29/8/14

LA CIUDAD DE MÉXICO COMO CIUDAD PILOTO DE LA NUEVA AGENDA 21 DE LA CULTURA

TEXTO DE LA DOCTORA LUCINA JIMÉNEZ. EXPERTA CGLU PARA LA CIUDAD DE MÉXICO COMO CIUDAD PILOTO DE LA NUEVA AGENDA 21 DE LA CULTURA, EN EL MARCO DE LA PRESENTACIÓN  DEL PROGRAMA DE FOMENTO Y DESARROLLO CULTURAL, 2014-2018.

 

 

DR. MIGUEL ANGEL MANCERA

JEFE DE GOBIERNO DEL DF

 

SECRETARIO DE CULTURA

EDUARDO VÁZQUEZ MARTIN

DIPUTADO JOSÉ FERNANDO MERCADO. PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE CULTURA DE LA ASAMBLEA DE REPRESENTANTES

 

SEÑORES DIPUTADOS Y DIPUTADASINTEGRANTES DE LA ASAMBLEA LEGISLATIVADEL DISTRITO FEDERAL.

DIPUTADO

 

MAESTRO RICARDO CAYUELA, REPRESENTANTE DEL CONSEJO NACIONAL PARA LA CULTURA Y LAS ARTES.

 

SEÑORAS Y SEÑORES DELEGADOS DEL DISTRITO FEDERAL

 

INTEGRANTES DE LAS DIVERSAS COMUNIDADES, ORGANIZACIONES CULTURALES Y ARTÍSTICAS, DEL SECTOR EMPRESARIAL Y DE LOS MEDIOS DE DIFUSIÓN

 

 

Reciban un cordial saludo de la Comisión de Cultura de la Organización Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU), entidad cuya misión es apoyar a los Gobiernos de las ciudades a instalar la cultura como el cuarto pilar del desarrollo sostenible, a través de acciones concretas de política pública, a partir de la Agenda 21 de la Cultura,

 

La adhesión del Gobierno de la Ciudad de México a este documento de consenso internacional, sienta las bases para que la cultura se vuelva un elemento central de las políticas urbanas y manifiesta el interés de la ciudadanía de impulsar la solidaridad y la cooperación para construir ciudades  democráticas, inclusivas, diversas y con equidad.

 

Hoy en día, es casi una obligación intelectual, ética y social combatir el discurso empalagoso y etéreo de la cultura, para en lugar de ello, hablar realmente depolítica pública. Requerimos separarnos de lo que a estas alturas del siglo XXI, puede ser un fraude social, el intento de hacer pasar por política cultural o educativa cualquier cosa. El Secretario de Cultura Eduardo Vázquez nos lo ha dejado patente en su intervención, ya que en su calidad de poeta, conoce el valor de cada palabra.

 

Confiamos en que dando estos pasoscomo se hace en el actual Programa de Fomento y Desarrollo Cultural 2014-2018, los órganos legislativos y los poderes ejecutivos federales y locales podrán y sabrán cómo incrementar los recursos para la cultura, el arte, la educación, la ciencia y la tecnología y que al hacerlo, podrán confiar en queinvierten en desarrollo y en derechos, en capacidades ciudadanas, énfasis que establece el Programa que hoy nos reúne.

 

El primer paso del Gobierno del Distrito Federal, se dio en la formulación del Programa General de Gobierno, 2013-2018. El Comité de Planeación,cuidó que la cultura y su vínculo con la economía, la ecología, el desarrollo social y las políticas de inclusión reconocieran la diversidad cultural no sólo como factor de identidad y condición para la paz, sino como elemento potencialmente vinculado a la calidad de vida.

 

Ahora, la Secretaría de Cultura, da un paso decididoal basar su Programa de Fomento y Desarrollo Cultural en la Agenda 21, pero además, al participar como Ciudad Piloto de la Nueva Agenda 21, la cual será aprobada en 2015 por los jefes de gobiernos locales del mundo. Con ello, la Ciudad de México sesuma a la batalla de enriquecer este planteamiento que articula a cientos de ciudadesdesde la acción concreta de la política pública y el fortalecimiento de las buenas prácticas propias y de la sociedad civil.

 

Celebramos que el Programa establezca como base, la búsqueda del ejercicio de los derechos culturales, el reconocimiento del valor social y económico de la diversidad cultural asuma una perspectiva de inclusión social y de valoración de la paz. Igualmente que ratifique su vocación por el cumplimiento de los principios básicos de la Declaración Universal de la Diversidad Cultural y de la Convención para la Promoción y Protección de la Diversidad de las Expresiones Culturales de la UNESCO, a cuyo banco de expertos me honro en pertenecer.

 

Con ello, se sientan las bases para revertir la tendencia de que tanto en la concepción del desarrollo como en la evolución de los derechos humanos, se ignore la importancia de los derechos culturales para el respeto a la dignidad, el desarrollo de las personas y de las comunidades, como señala Patrice Meyer Bisch, otro de los Expertos de la Nueva Agenda 21.

 

Una Agenda contiene aquello que se busca convertir en realidad y establece un tiempo para lograrlo. Al sumarse la Ciudad de México como ciudad piloto de la Nueva Agenda 21, la cual habrá de aprobarse en Bilbao en 2015, el Gobierno de la Ciudad establece retos fundamentales, entre otros que están consignados dentro del Programa de Fomento y Desarrollo Cultural:

 

1)
Transformar las relaciones verticales entre Gobierno y Sociedad, a partir de conformar un nuevo esquema de Gobernanza en el que la colaboración entre instituciones y sociedad civil sea abierta y respetuosa. La formulaciónparticipativa de este programa es un ejercicio en esa dirección, pero vendrán otras muchas acciones para el fortalecimiento de capacidades de la sociedad civil y de la institucionalidad para trabajar desde la cooperación.

 

2)
La definición de instrumentos y estrategias de desarrollo cultural comunitario para articular la gestión de la vida cultural desde el punto de vista del desarrollo social, toda vez que es en el fortalecimiento de los procesos culturales de base donde radica la posibilidad de fortalecer el entramado social y el ejercicio de los derechos culturales a través de redes colaborativas.

 

3)
Dar viabilidad y sustentabilidad a la creación artística y cultural de la ciudad de México. La Ciudad de México tiene la oportunidad de convertirse en pilar de la política pública que fomente un mejor ecosistema para la creación,producción, difusión y disfrute de bienes, servicios y experiencias culturales, artísticas yaquellas vinculadas al patrimonio, al diseño, al cine y al audiovisualLa economía social de la cultura y de los creadores es prioridad que debe traducirse en políticas concretas de fomento a la empresa, a los emprendimientos culturales de jóvenes, comunidades y pueblos originarios,  de creadores, artistas, editores, colectivos y entidades comprometidas con una mirada diversa y sustentable. Ello supone el trabajo concertado entre el espacio institucional de la cultura y el de la economía, el desarrollo social y las políticas de inversión e inclusión social, tomando en cuenta las experiencias internacionales y las características del sector.

 

4)
Los nuevos modelos de educación cultural y en artes que la Secretaría de Cultura desarrollará a través de los Faros de Artes y Oficios y de aquellos que pueden hacerse en colaboración con el esfuerzo educativo del Gobierno de la Ciudad de México en materia de ciudadanía y de educación pública.

 

5)
Una ciudad diversa como la de México, requiere de una atención puntual al patrimonio cultural que generan comunidades indígenas, pueblos originarios y migrantes. Hacer de esta Ciudad la Capital de la Diversidad implica asumir también la perspectiva de derechos y el desarrollo de capacidades interculturales en la base de los servicios públicos de todo orden.

Estos retos suponen el fortalecimiento de la institucionalidad de la Secretaría de Cultura y de su articulación con el quehacer y necesidades de las Delegaciones, la colaboración intersectorial y el fomento a la inversión privada en aquellos campos que así lo requieran, sin perder el sentido público.

 

Agradezco a nombre de la Comisión de Cultura de CGLU, el trabajo conjunto que hemos iniciado con el Secretario de Cultura y con su equipo. Nos corresponde, en este proceso de apoyar el programa de Ciudad Piloto de la Agenda 21, seguir el proceso de búsqueda de colaboración intersectorial, por lo que en su momento avanzaremos en un diálogo basado en acciones de política pública con otras secretarías y procesos.

 

Apenas hace 4 años, la Ciudad de México inspiró a los jefes de gobierno de cientos de ciudades a comprometerse a crear nuevos expedientes y recursos para hacer de la cultura y las artes, del patrimonio y de la creación, expresiones sustentables, a partir de políticas culturales específicas. La meta que establecieron fue que para el 2030, se pueda reconocer ciudades creativas, democráticas donde la libertad cultural es base del desarrollo. No tenemos mucho tiempo, considerando que los procesos culturales son como el vino, requieren su tiempo para madurar y adquirir su mejor textura. Pronto, la Ciudad de México será escenario nuevamente de esta reflexión, al entregar el Premio Ciudad de México, como parte de su contribución. Pongámonos en movimiento para hacer de este programa un eje que articule nuestros esfuerzos tanto de ciudadanía como de trabajo legislativo, asignación presupuestal y desarrollo local en cada delegación, en cada colonia, en cada pueblo, en cada sector del desarrollo y de la cultura.

 

Concluyo con las palabras que Jordi Pascual, Coordinador de la Comisión de Cultura CGLU: “transmite al Gobierno del Distrito Federal el reconocimiento de que la Ciudad de México es pionera en este proceso mundial y que la reflexión local en nuestros días, suscita un enorme interés en otras partes del mundo. Abrazo fuerte.

 

 

 


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