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21/1/15

La Vida es Sueño, Auto sacramental

La evolución geométrica del hombre y su redención a traves de la fusión del Son Jarocho y el Barroco en el Esparanza Iris.

Por  Charly de Balzac.

La compañía Teatro de Ciertos Habitantes, dirigida por Claudio Valdés Kuri, lleva al Teatro de la Ciudad Esperanza Iris la obra La Vida es Sueño. Auto sacramental, de Pedro Calderón de la Barca, con una propuesta que mezcla lo barroco con lo contemporáneo. A partir del 15 de febrero proximo. Se trata de un montaje multidisciplinario basado en principios alquímicos, geometría sagrada, danzas rituales, música barroca y tradicional mexicana, interpretado por 14 talentosos actores-bailarines-cantantes-instrumentistas, todos varones.
Calderón de la Barca escribió La Vida es Sueño en 1935 y 40 años después, convertido al sacerdocio, la reescribe como Auto sacramental, en una obra cuya anécdota principal tiene que ver con el libre albedrío, pero en la que eleva los personajes originales de carne y hueso a figuras filosóficas; por ejemplo, al príncipe de Polonia lo convierte en el hombre y al rey en el poder.  Para Claudio Valdés Kuri se trata de uno de los textos más fascinantes y desconocidos escritos en el idioma español. En conferencia de prensa, el director de teatro refirió que Calderón de la Barca resume en un drama, de cerca de dos horas, la historia teológica de la humanidad y va pasando por los capítulos principales de ésta: el génesis, la caída del ángel, el surgimiento del hombre, la expulsión del paraíso y la redención por medio de los sacramentos. El resultado, dijo, es un tratado alquímico que uno pensaría que sólo en el contexto religioso se podría comprender, pero está lleno de un conocimiento hermético sorprendente en el que plantea el viaje iniciático del héroe, el cual desde los tiempos de los egipcios se cumple siempre por igual: el iniciado debe recorrer su camino pasando a través de puertas o los cuatro elementos. En la alquimia, estos espacios equiparan al elemento tierra con el cuerpo material, al agua con el cuerpo emocional, al aire con el pensamiento y al fuego con el espíritu o el componente transmutador. “Son cuatro estados que todos pasamos, consciente o inconscientemente, porque está hablando de nuestro camino evolutivo, donde el héroe es el propio ser humano”, afirmó. De acuerdo con Valdés Kuri, estas puertas alquímicas o herméticas permitieron a la compañía comprender el texto en su dimensión esencial y universal, pero también le dio pretextos para la puesta en escena. En este sentido, la geometría sagrada —que muestra la evolución del hombre a través de trazos geométricos—, es representada con danzas geométricas que van mostrando la evolución del personaje. Para ello, se incluyeron algunas piezas musicales barrocas mexicanas con polifonía europea, del tiempo en que Calderón de la Barca escribía su gran obra, entre las que se encuentran textos en náhuatl y quechua. Hacia el final de la obra, ese tinte barroco se va poniendo cada vez más actual a través de lo tradicional, gracias a la utilización del son jarocho, porque éste tiene la misma métrica que el verso de Calderón de la Barca y porque el género musical en su tradición actual conserva los mismos instrumentos del son mexicano en su periodo virreinal barroco. Así, el montaje es un juego entre lo barroco y lo contemporáneo, con un elenco masculino de 14 actores que al mismo tiempo que interpretan al personaje, tocan, cantan y zapatean. Y ya que la austeridad de artificios predomina, se da relevancia al texto y al exigente desempeño interdisciplinario de los intérpretes. La puesta en escena se estrenó en marzo de 2014 durante el Festival del Centro Histórico y, tras una breve temporada de ocho funciones en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris bajará el telón en la Ciudad de México en la edición 2015 del mismo festival, con una exhibición en el Templo de Santo Domingo. Luego la compañía iniciará una gira internacional. La Vida es Sueño. Auto sacramental tiene propuestas para ir a Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Alemania, Estados Unidos y Canadá. Valdés Kuri adelantó que para cada foro hay formatos y versiones distintas de la obra, ya que además de las características físicas de cada espacio, el público transforma el resultado teatral. En el caso del Teatro de la Ciudad, dijo, es un foro genial porque su “acústica maravillosa” brinda mayores posibilidades para el formato del montaje. Fundada en 1997, la compañía Teatro de Ciertos Habitantes ha realizado sólo ocho producciones en 17 años, pues se caracteriza por realizar un trabajado profundo de exploración y producción. La Vida es Sueño. Auto sacramental se presenta los días jueves 5 y 12 de febrero, a las 20:30horas; viernes 6 y 13, a las 20:30 horas; sábados 7 y 14, a las 19:00 horas, y domingos 8 y 15, a las 18:00 horas, en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris (Donceles 36, Centro Histórico).
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