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11/2/13

Por la recuperación de la memoria

Bienvenidos al Sitio Web www.informanet1.com Director General: Erasmo Martínez Cano… Comentarios y sugerencias: Editor: Erasmo Martínez / Javier Tlatoa ( portal@informanet1.com ) ( erasmocano@gmail.com ) Informanet Videos


-    El premio de Paula Markovitch es un filme sobre el mundo infantil violentado por la dictadura militar en Argentina.

Cuando era niña se dijo que haría un libro sobre su pueblo natal de San Clemente, Argentina, un lugar apartado en la playa, austero y de vientos  implacables. 30 años después  Paula Markovitch regresó a su tierra, pero para filmar su primer largometraje como directora, El premio, película contundente sobre la recuperación de la memoria y la visión fragmentada de una niña en medio de la dictadura militar.

Hija de artistas plásticos e intelectuales progresistas, Paula Markovitch es hoy una de las escritoras de cine en México más destacadas de los últimos años, Sin remitente, Temporada de patos, Lake Tahoe, Elisa antes del fin del mundo, Dos abrazos, son algunas de las historias  que avalan su universo creativo.

Aunque como directora ya tenía experiencia con los cortometrajes Música de ambulancia y Perriférico, desde siempre estuvo convencida que ella tenía que filmar El premio y justo cuando comenzó el proyecto en 2006 encontró el respaldo del Instituto Mexicano de Cinematografía.  “El Imcine entendió que se trataba de una historia universal, que trataba de una aspecto de la condición humana, como es la infancia”, explica la realizadora.

El premio relata la historia de una madre  y su pequeña hija que se refugian en un apartado pueblo a las orillas del mar, donde el viento y la miseria cobijan una realidad desoladora.  Todo es sugerido, se sabe que huyen de algo y que la mentira se revela como posibilidad de sobrevivencia.

Paula Markovitch asegura que su filme es más allá de recuperar la memoria.  “La memoria es un gran tema, pero no sólo se trata de no borrar las heridas, sino también no  borrar la responsabilidad social. Yo creo que cuando hay un crimen social como el fascismo argentino, no sólo hay víctimas y victimarios, hay una complicidad con ese crimen y esa complicidad que se tiende a borrar porque no es un bonito recuerdo.

“Por eso me parece tan importante la memoria, porque es asumir las responsabilidades. En las sociedades donde ha habido crímenes, lo primero es  juzgar y castigar a los culpables, pero luego toda la sociedad tiene que revisar en qué aspectos se ha hecho cómplice y en qué aspectos esa criminalidad y fascismo han permeado nuestras almas”.

Ganadora de varios premios nacionales e internacionales como el de Mejor película lo mismo en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara que en el Festival Internacional de Morelia, Paula Markovitch comenta que filmar El premio fue un proceso  liberador: “Me reencontré con mis amigos de infancia y con los amigos de mis papás, fue toda una relación en términos personales  y artísticos”.

El filme plantea un personaje infantil fragmentado por una realidad cruel y violenta, que apenas logra percibir. “Los movimientos de izquierda durante la dictadura militar en Argentina hablaban de la fragmentación, que consistía en no conocer la vida real del otro, porque si eran atrapados y torturados podrían delatarlos. La fragmentación llegó a toda la sociedad, por eso trabajé mucho el tema de la delación, que se propiciaba desde las escuelas donde los niños se delataban unos a otros, finalmente el fascismo propone la traición, que lleva a una traición de sí mismo”.

Más que una película biográfica, la directora asegura que sus recuerdos son unos y lo que ocurre en la película es otra cosa, “creo que la película cargó mucho con el dolor. Yo recuerdo mi infancia con enorme felicidad.  Para mí era más importante plasmar que en las situaciones más hostiles como la dictadura la alegría busca la manera de escabullirse y crecer a través de los juegos plenos”.

Ser autora y directora de su película implica para Markovitch procesos de creación diferentes, pero conectados. El texto literario es un texto dramático  que demanda un trabajo en solitario y es una obra por sí mismo, y la película representa la puesta en escena de una historia, el de la interpretación, ahí se combina la mirada de uno con la mirada de los otros,  es un trabajo lúdico y divertido”.

Dado que su primer pulso creativo es la literatura, Paula Markovitch busca la posibilidad de publicar el libro sobre su película,  “yo generalmente trabajo el texto de cine sin formato de guión” y de hecho ya tiene algunas propuestas para editarlo, tras mencionar que en este momento trabaja en el proyecto de su siguiente película Cuadros en la oscuridad, basada en la obra pictórica de su padre.


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