Informanet

27/12/14

Fernando Zurita presentó el libro El hombre inocente

Novela sobre el poder y la corrupción del sistema carcelario mexicano


Por Héctor Medina Varalta

 

 

Guadalajara, Jalisco, diciembre de 2014. ¿Cómo diablos pasó esto? ¿De qué se me acusa? ¿Qué ocurrirá con mi familia? César Romano no encontró respuesta a sus cuestionamientos. Miércoles al mediodía: sale de su casa; repentinamente, se le cierra un vehículo del que descienden dos personas. A jalones, lo bajan de su auto. Policía judicial… orden de aprehensión. Ahí comienza su pesadilla. Inmerso en la corrupción de jueces, ministerios públicos y policías judiciales, se ve obligado a sobrevivir en el infierno de la cárcel, y a enfrentarse a abogados penalistas que extorsionan por igual a sus clientes que a sus oponentes, cuyos excesos, desfiguros y cuestionables métodos son tan válidos y normales como el pan nuestro de cada día. En la prisión, todos dicen lo mismo: no cometí crimen alguno. Ese pensamiento está fijo en César Romano: soy inocente.

Casos de la vida real

En  el marco de la Feria Internacional del Libro, Fernando Zurita presentó una novela que deseguro será un gran éxito: El hombre inocente. Zurita comenta que es un thriller, fácil de leer, no hay tecnicismos; retrata la vida de una persona que va a dar a la cárcel por motivos que él mismo desconoce y se enfrente en un infierno de corrupción y personajes malévolos y gente bondadosa. “Lo que pretendo con esta novela, es transportar al lector a entrar a la cárcel desde la seguridad de la sala de su casa. El texto está basado en varios casos de la vida real, no es uno solo. Tristemente, la realidad supera la ficción; no necesariamente de los personajes que están pintados, para esto tuve que visitar al reclusorio a realizar las investigaciones y me impactó mucholo que se ve y lo que se escucha, las historias, lo que huele. Afortunadamente, no todas las personas van a pisar una cárcel. En mi caso particular, fui por motivos personales ya que soy abogado, pero la gente tiene que enterarse delas condiciones en las que viven los reclusos para poder cambiar esas anomalías.

Muchas personas que se encuentran en la cárcel no deberían de estar

Fernando Zurita mencionó que a cada momento-en la presentación del libro o cuando la gente lo conoce le pide ayuda, ya que tienen familiares en la misma situación que la del protagonista. Parte del sistema de este país, es que el sistema es tan corrupto que muchas personas que se encuentran en la cárcel no deberían de estar, pues no tiene la capacidad de pagarle a un abogado para que lo defienda debidamente. Asimismo, muchas personas que deberían de estar en la cárcel están en la calle; es parte del sistema de corrupción terrible en el que vivimos. Por otra parte,  muchas personas se quejan del gobierno, lo curioso del caso, es que las personas que ocupan puestos del gobierno salen de la misma sociedad, lo que tenemos que hacer, es cambiar a la sociedad para que no exista corrupción, porque es el semillero de las personas que llegan al gobierno. La misma gente que critica al gobierno es la que es la que le ofrece dinero al policía para que no lo multe.Tenemos que cambiar de raíz la educación desde la niñez; enseñarles lo que es correcto y lo que no lo es, debemos evitarlo. Volvernos a educar con valores como hace muchos años se hacía para que no ocurran este tipo de cosas.

Si cambio yo, cambia México

“Considero que cambiando de raíz en las generaciones más bajas, va a ser más sencillo: que no nos toque gente que ocupe puestos gubernamentales de corrupción. Una anécdota que pinta cómo es esto: hace poco me reuní con un ex compañero de la preparatoria, que actualmente radica en Estados Unidos, él me preguntó: ‘¿sabes cuánto cuesta educar a un mexicano?’ Le contesté que no tenía la remota idea; él me dijo que 9 o 16 dólares, es que la misma persona-en México-que se pasa el alto todo borracho y le da dinero a la policía, al momento en que cruza la frontera, se convierte en un ciudadano ejemplar: no exceder el límite de velocidad, ser incapaz de ofrecerle dinero a un policía; no incurre en actos de corrupción porque sabe que, en otros países como Estados Unidos la aplicación de la ley es estricta y si alguien ofrece dinero, esa persona puede estar hasta un año en la cárcel por un acto de corrupción. Como hay una ley que se aplica, la gente evita en incurrir en actos de corrupción.Mientras en México se negocia la ley y trata uno de que no nos la apliquen cuando no nos conviene, pues obviamente hacemos lo que queremos: se cae en este terrible anarquismo en el que vivimos.  

 

Edemandado que comprueba su inocencia, puede demandar al gobierno

De acuerdo a Zurita, existen acciones legales, en vías civiles y en algunas otras que permiten demandar al gobierno, por ejemplo, como el caso del protagonista de la película Presunto culpable, cuando se demuestra que estuvo en la cárcel siendo inocente, por supuesto que hay acciones de demandas por daño moral, reparación de daños civiles y demás. No obstante, la gente no lo hace porque considera que no puede ganarle al gobierno, es una percepción errónea, porque sí se puede ganar al gobierno. El autor comentóque, a la mayoría de los mexicanos nos vendría mejor una mayor civilidad, a dejar pasar al otro, no estacionarse en los lugares para personas discapacitadas; en general, una mejor educación, ser conscientes de que vivimos en una sociedad y que debemos tratar de llevarla bien, por ejemplo, en los propios condominios hay problemas terribles de unos contra otros. Zurita también mencionó que, una persona oriunda de esta ciudad, José Antonio Vera Díaz, quienestuvo varios años en la cárcel por un delito que no cometió puede demandar al gobierno y reacciones civiles que puede hacer valer. Todosl@s lector@s, al igual que Vera Díaz, que tenganun problema similar, pueden entrar a Facebookdel @elhombre inocente o en la cuenta de Twitter: @ferzuritauno o @ferzurita1-no supe si era con número o sin él-. Por último, consideróque, a través de la literatura se puede crear consciencia para que podamos vivir en un país mejor. Ojalá, con este pequeño granito de arena, y entre tod@s sumando esfuerzos podamos vivir a plenitud en un México más civilizado para nuestros hijos y nuestros nietos.

Reacciones:

0 comentarios: