Informanet

29/12/14

Christel Guczka, presentó su novela: Esto no es amor

 

Por Héctor Medina Varalta

 

Guadalajara, Jalisco, Diciembre de 2014. Elena se ha encerrado en su recámara sin cenar. Repasa con la mirada, una vez más,  las cosas de Liza. Las toca con cuidado, como evitando perturbar su sueño. Una a una, va sacando las prendas ya arrugadas, los tenis que tanto le gustaban, un par de libros de ciencia ficción que, seguramente, habría leído infinidad de veces.  Esto no es amor narra la historia de Elena, quien en medio de una profunda tristeza hace un viaje que le permite superar la muerte de su hermana Liza y conocer a un misterioso pintor. Además lee el diario de su hermana que revela sus más profundos secretos y da pistas sobre cómo fue realmente su muerte.

El amor no es imposición

Christel Guczka, de origen polaco, quien presentó su libro en la Feria Internacional del Libro 2014, amablemente concedió una entrevista para este medio. La autora mencionó que la obra trata sobre violencia en parejas adolescentes, aborda esta problemática en una chica que tiene un final trágico, pero que el lector va a conocer su historia a través de su diario, de la mano de su hermana Elena van a ir descubriendo todos los misterios y señales, que dará entender que ella tenía una relación terrible con el novio, ya que la lleva a actuar de diferente manera: cambiar su forma de vestir, su modo de arreglarse, con quien trataba o con quien no; y a la par, darnos cuenta que esto puedes ser un síntoma de que algo malo está sucediendo y actuar a tiempo antes de que se caiga en un círculo vicioso. Muchas veces, en esta novela quise plantear que, bajo el estandarte del amor, se justifican muchas acciones que son dañinas, que nada tienen que ver ni con el amor, ni con el respeto, ni con la construcción de la dignidad, ni mucho menos; se apela, a que si bien, el lector no esté viviendo una situación semejante y que sea útil como prevención.

Cómo detectar si la pareja padece trastornos de conducta

La escritora manifestó que, desde las primeras semanas o meses de un noviazgo, estas señales se empiezan a dar y son tan comunes como los famosos celos, ya que empiezan a controlar las amistades, las ideas y las palabras que se dicen, y que de alguna forma van llevando a la persona a irse limitando o enconchando en sí mismas sin poder comentar su problema con los demás, lo cual lo hace todavía más peligroso. Entonces, cualquier situación o conducta que el otro quiera controlar la vida de su pareja, quiere decir que algo no está bien, pues no es una relación sana, ni libre, ni de confianza. Guczka confiesa, que de hecho, se basó en muchísimos casos de la vida real, es decir, Guczka se apoyó en las estadísticas nacionales más recientes, en dondecomunican que, aproximadamente el 60 por ciento de los jóvenes- también hay hombres violentados-, han sufrido un tipo de violencia, en todos los niveles, no sólo en la parte física, puede ser verbalmente, con ofensas desde la parte emocional o psicológica, en fin desde diferentes ámbitos   dentro de su relación de noviazgo o de parejaY esto es sólo en los casos denunciados, obviamente, son muchos más que son guardados en silencio por miedo o diferentes circunstancias, que nos hacen ver que las cifras se incrementarían y que es un problema social que hay que atacar; y aunque estoy consciente que se debe de atacar desde diferentes trincheras: hablamos de la parte legal, de la parte médica, psicológica y educativa; y al menos, desde mi trinchera, que es la escritura, creo que también puede ser un recurso más de apoyo en este tipo de situaciones, para dar voz a tantos casos similares para que se prevengan.”

Rompiendo relaciones enfermizas

De acuerdo a la escritora, es muy importante romper los lazos destructivos, ya que se perpetúan los patrones de conducta, ya que afecta hasta los hijos. Si nos hemos rodeado de manera errónea con personas que nos hacen daño, pues encontramos cierta zona de confort:más vale malo por conocido que bueno por conocer, va a generar que los otros lo vean como algo normal. Por lo tanto, esos niños-esperemos que no sean la regla-si ven violencia en casa, pues van a elegir parejas semejantes bajo ese tipo de relación. Lo que Guczka considera importante, desde esta perspectiva, es que un libro al igual que una amistad nos permite alejarnos de ese caos que afecta nuestra vida. Cuando uno le platica a una amistad lo que nos está pasando, esa persona al estar ajena, ve con mayor claridad lo que está ocurriendo y es capaz de darnos un consejo; lo mismo sucede cuando nos vemos reflejados en algún personaje, es como vernos espectadores de nuestra vida y es más fácil notarlo: “Esto me está sucediendo a mí”. Ese es un buen comienzo de sanación y de romper con las relaciones enfermizas.

 

La violencia no respeta géneros, ni clase social, nacionalidad, ni profesión, que haga ver que sólo sea la problemática de unos cuantos; cualquiera podemos sufrir este tipo de violencia o generarla.

“Ojalá que en Guadalajara hubiese un grupo para tratar a los hombres violentos e integrarlos de nuevo a la sociedad. Esto permite que fluya la información, porque la mayoría de las veces, la gente no conoce este tipo de instituciones o asociaciones que orientan a un poco a la ruptura de estos patrones violentos y esto hace que no acudan a ellos. Entonces, entre más se genere se vuelve una red de ayuda.

Trayectoria

Christel Guczka es licenciada en Ciencias Humanas y tiene maestría y doctorado en Apreciación y Creación Literaria. Ha escrito libros de diversos géneros tanto para público adulto como infantil. Además es articulista en revistas y periódicos nacionales y extranjeros (Canadá, Francia, España). Colabora en proyectos relacionados a la promoción de la lectura, es tallerista y conferencista en ferias de libros así como docente en instituciones educativas y culturales.

En el 2012 fue elegida como la escritora del año en Canadá. Montaron “Las tumbas de Vanadis” (cuatro obras teatrales de su propia autoría en el Día Internacional del Teatro (2010). Fue finalista del “Concurso Elena Garro” a la mejor lectura dramatizada con su obra teatral “A mi imagen y semejanza” bajo la dirección de Boris Shoemann(INBA, SOGEM 2002). Obtuvo el Máximo Galardón al Mérito en Oratoria (CONAPE 1994).

Reacciones:

0 comentarios: